
En la industria tecnológica actual, pocos componentes han experimentado una volatilidad tan drástica como la memoria RAM.
Se trata de uno de los temas más comentados en el ámbito tecnológico por las implicaciones que ha empezado a tener, sobre todo en cuanto al incremento de precios.
Lo que hace apenas un año parecía un mercado estable y con tendencia a la baja, se ha transformado en una crisis de suministros que los expertos ya denominan como el «RAMpocalypse».
A continuación, analizamos las causas estructurales de este incremento y el impacto que está teniendo en el mercado.
1. La Inteligencia Artificial
La causa principal y más evidente de este fenómeno es la explosión de la Inteligencia Artificial (IA).
Cada vez más dispositivos tienen funciones relacionadas con la IA, y esto ha provocado un gran incremento de la demanda de memoria RAM, necesaria para su funcionamiento.
Los centros de datos que albergan modelos de lenguaje masivos (como GPT-4 o Gemini) requieren una infraestructura de memoria sin precedentes.
- Priorización de HBM (High Bandwidth Memory): los fabricantes de semiconductores como Samsung, SK Hynix y Micron han reorientado sus líneas de producción hacia la memoria de alto ancho de banda (HBM).
Este tipo de memoria es esencial para las GPUs de IA, pero utiliza las mismas obleas de silicio que la RAM convencional.
- Efecto de desplazamiento: al dedicar más recursos a la HBM (que ofrece márgenes de beneficio mucho mayores), la producción de chips DRAM estándar para PCs y servidores ha caído drásticamente, reduciendo la oferta global.
2. Factores de producción y estrategia de mercado
Tras años de exceso de inventario que hundieron los precios en 2023, los fabricantes han adoptado una postura mucho más conservadora:
- Control de inventarios: las grandes firmas han aprendido a limitar la producción para mantener los precios elevados y proteger sus márgenes.
- Cierre de líneas DDR4: muchos fabricantes están abandonando la producción de memoria DDR4 para centrarse en DDR5.
Paradójicamente, esto ha provocado que la DDR4 —aún muy demandada para renovaciones económicas— suba de precio incluso más rápido que la nueva generación por pura escasez de stock.
- Coste de obleas: el precio de las obleas de 300 mm ha subido debido a la alta demanda de otros sectores, lo que eleva el coste base de cualquier módulo de memoria.
3. Consecuencias en distintos ámbitos
El incremento de hasta un 170% o más en los precios no solo afecta al entusiasta del hardware, sino que tiene un efecto dominó en toda la economía:
En el consumo doméstico y gaming
Algunos usuarios montan su propio PC adquiriendo los distintos componentes por separado y ensamblándolos.
El montaje de un PC equilibrado se ha vuelto significativamente más caro. Un kit de 32GB DDR5 que en 2024 podía rondar los 100€, hoy puede superar fácilmente los 250€.
Esto está forzando a los usuarios a:
- Retrasar las actualizaciones de hardware, haciendo que aguanten más tiempo sin renovar el equipo que tienen en la actualidad.
- Optar por configuraciones con menos memoria, afectando al rendimiento a largo plazo.
En la telefonía móvil
Los smartphones modernos, especialmente aquellos que promocionan capacidades de «IA en el dispositivo», necesitan grandes cantidades de RAM (LPDDR5X).
Los fabricantes se enfrentan a un dilema: subir el precio final del terminal o recortar en otras especificaciones (cámara, pantalla o almacenamiento) para compensar el sobrecoste de la memoria.
En el sector empresarial y Cloud
Para las empresas, el aumento impacta directamente en el Gasto de Capital. Renovar servidores locales o ampliar infraestructuras de virtualización es ahora un 30-50% más costoso que hace 18 meses.
Esto, inevitablemente, terminará reflejándose en las cuotas mensuales de los servicios de almacenamiento y computación en la nube.
4. Perspectivas para el futuro
Las previsiones no son optimistas a corto y medio plazo. Los analistas sugieren que los precios seguirán una tendencia ascendente o se mantendrán en niveles máximos durante el año 2026 y parte del 2027.
La capacidad de producción no puede escalar a la misma velocidad que la demanda de la IA, lo que sugiere que la era del silicio barato ha terminado, al menos por ahora.
Si planeas una actualización crítica de infraestructura, la estrategia actual de muchas empresas es la compra por volumen o la adquisición de equipos pre-montados, cuyos precios suelen ajustarse más lentamente que el mercado de componentes sueltos.
Si eres un usuario que ya había tomado la decisión de adquirir un nuevo PC o una videoconsola, puede ser buena idea dar el paso y comprarlo ya, puesto que es posible que los precios sigan aumentando en los próximos meses.
Esperemos que la situación no tarde mucho en estabilizarse y que los precios de la memoria RAM vuelvan lo antes posible a situarse en niveles razonables.