Almacenamiento de datos en ADN
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El sistema de almacenamiento de datos en ADN es una de las opciones que parecen más prometedoras para solucionar el problema del almacenamiento en el futuro.

En la sociedad actual, la información es esencial, tanto para las personas, como para las empresas de los distintos sectores de actividad.

Ya se trate de bases de datos de clientes, de información confidencial relacionada con un proyecto, o de las fotos de toda una vida, es necesario un sistema que permita el almacenamiento de todos estos datos de forma más eficiente que en la actualidad.

A lo largo de la historia, se han ido utilizando diferentes sistemas para almacenar los datos, como los disquetes, cintas de casete, CD y DVD, Blu-ray, etc.…

Debido a la ingente cantidad de información que se genera todos los días, hay que buscar alternativas más viables que los sistemas de almacenamiento actuales.

Las fotos y vídeos que todos podemos hacer y grabar con nuestros smartphones cada vez tienen mayor resolución y calidad de imagen, por lo que ocupan más y más espacio.

El Internet de las Cosas (IoT), y todo lo relacionado con la Inteligencia Artificial generan infinidad de datos, que necesitan ser guardados para garantizar su correcto funcionamiento.

Cada vez hay más sensores que recogen todo tipo de datos que requieren su almacenamiento, por lo menos durante un periodo de tiempo.

El imparable crecimiento de la cantidad de información a guardar hace casi imposible mantener a la larga los sistemas que se utilizan ahora.

Las tecnologías más utilizadas son los discos duros (HDD o SSD), que utilizan el magnetismo o chips para grabar los datos.

También se siguen utilizando dispositivos que usan cintas magnéticas, por su durabilidad y reducido coste.

Pero debido al espacio que ocupan, el impacto ambiental que provocan por la necesidad de materiales para su construcción, así como el elevado consumo de energía que requieren para su funcionamiento, se hace necesaria la búsqueda de métodos alternativos.

Además, todos estos dispositivos tienen una fecha de caducidad, y su durabilidad es limitada.

En el caso de los discos magnéticos se va produciendo un desgaste mecánico, y en los discos de estado sólido o SSD se van degradando los semiconductores.

¿En qué consiste el almacenamiento de datos en ADN?

El sistema de almacenamiento de datos en ADN se lleva estudiando ya bastantes años, y puede que sea una de las soluciones del futuro.

Aunque es complicado de explicar, podríamos decir que consiste en un proceso de codificación y descodificación de datos binarios (tradicionalmente etiquetados como 0 y 1) hacia y desde cadenas de ADN sintetizadas.

Al igual que el ADN almacena nuestra información genética, lo que se quiere conseguir es almacenar en él datos no genéticos, de la forma más eficiente posible.

Ventajas

1/ La información ocupa menos espacio

El ADN es muy denso, y se podría almacenar mucha más información ocupando un espacio mucho menor que el que se necesita con los sistemas actuales.

2/ Mayor durabilidad

El ADN es estable durante milenios, por lo que los datos almacenados en él podrían preservarse durante muchísimo más tiempo.

3/ Menor consumo energético

Las técnicas de trabajo con el ADN son procesos de bajo consumo energético.

Desventajas

1/ Velocidad de lectura y escritura

Aunque se van consiguiendo mejoras, la velocidad de acceso a los datos todavía es muy lenta.

2/ Recuperación de los datos

El proceso para recuperar los datos almacenados todavía debe perfeccionarse para ser más práctico y eficiente.

Así, se podrá recuperar el fragmento de ADN deseado (y, por tanto, el archivo) sin dañar el resto.

3/ Costes elevados

El coste sigue siendo muy elevado, y tendrán que pasar todavía años para que este sistema sea competitivo a nivel de costes con respecto al sistema de almacenamiento magnético actual.

Teniendo en cuenta todos estos factores, vemos que las investigaciones van por el buen camino, a pesar de los obstáculos que hay en el camino.

Aún queda mucho trabajo por delante, pero parece que los avances que se van produciendo nos hacen ser optimistas de cara al futuro.

Esperamos que los avances continúen y que no tenga que pasar mucho tiempo hasta que podamos usar el ADN como reemplazo a los sistemas de almacenamiento actuales.